viernes, 7 de noviembre de 2008

ENSAYO LO PRECOLOMBINO UNA MIRADA DESDE EL DERECHO

En la historia de la humanidad las normas se han presentado como una manera de controlar las acciones del hombre, normas que han evolucionado conjuntamente con la vida socio-cultural que siempre se ha desarrollado en forma dinámica.

Después de la conquista de los españoles en territorio nativo fuimos perdiendiendo poco a poco nuestra identidad, los extranjeros pretendieron imponer sus costumbres y organización política, es decir pretendieron cambiar todo un continente con una organización y costumbres ya constituidas para obligarnos a seguir leyes que eran completamente extrañas, con el pasar del tiempo los americanos se fueron acostumbrando a manejar una idiosincrasia ajena, dejando sumido en el olvido una identidad propia llena de virtudes adicionada a una riqueza incomparable que saquearon aprove3chando la ingenuidad de los nativos en aquellos tiempos.

El doctor Otto Morales Benítez nos muestra en el ensayo “lo precolombino una mirada desde el derecho” su afán por recuperar unas raíces culturales, arrebatadas por los españoles y que en la actualidad escritores, poetas y juristas procuran descubrir y mostrar al mundo esa realidad escondida.

El continente americano se convirtió en una parte del mundo sin identidad siendo esto aprovechado por los españoles, quienes dominaron este territorio dejando impregnado su forma de vida en este continente.

Ha cobrado gran importancia la figura del mestizaje, en cuanto a la identidad de los americanos, la cultura indoamericana data de tiempos antiguos, es decir, nuestra historia no comienza con la conquista de los españoles.

Es de vital importancia reconocer lo que nos identifica con el fin de establecer una identidad propia que nos diferencia de los demás países, recuperar nuestra cultura es deber colectivo, no debemos dejar que sigamos utilizando una idiosincrasia que nos es extraña, no solo los personajes como poetas, escritores y juristas, sino todos los que sentimos pertenencia por una cultura propia. Ese devenir de los años olvidado cada vez más nuestras raíces, es fatal para los que pretendemos descubrir y mostrar al mundo una idiosincrasia, que seguramente vendrá llena de sorpresas que nos motivará cada vez más y contagiara a cada uno de los que descendemos de este hermoso continente.

El continente americano ofrece una gran diversidad de paisajes de flora y fauna, etnias y culturas, seria incoherente no valorar aquellas cosas que nos caracterizan y ahondar en la historia con el fin de describir las costumbres escondidas.

Entrando en materia podemos afirmar que el derecho le ha dado a la humanidad la posibilidad de vivir en paz, o por lo menos las reglas básicas de convivencia que los seres humanos necesitan para vivir en un estado de igualdad, frente a los demás seres humanos.

A partir de los principios del derecho se impide que a los hombres se les vulnere sus derechos y a quienes se les haya vulnerado sean recompensados bajo la justicia, y aquellos que son mas fuertes y tienen el poder, no impongan su voluntad frente a los demás y al fin todo esto apunta a una sociedad mas justa y equitativa.

A través de la evolución de la humanidad, los hombres se han ocupado de reconocer que tenemos derechos naturales, y a partir de ellos se hace necesario encontrar formas de regularlos para que sean aplicados y respetados por los demás, es allí donde aparecen los códigos para ordenar el destino de los seres humanos, como lo es el de Hamurabi que data de 1700 a.c.: Durante el reinado del rey de Babilonia Hammurabi se redactó un código de leyes que fue grabado en una estela de diorita negra. La expresión “ojo por ojo” simboliza el principio en que se inspira el código
[1]. El Código de Manu que data de 1280 a 880 a.c. es una Recopilación escrita de normas jurídicas transmitidas de generación en generación. Constituía la base del sistema de castas de la India, que clasificaba a los individuos según su rango social. El castigo sólo se utilizaba como último recurso. Los miembros de las castas superiores eran castigados con más severidad que los de las inferiores.[2] Y en 1300 a.c.: Los Diez Mandamientos. El Profeta Moisés recibió una lista de diez preceptos directamente de Dios, conocidos como los Diez Mandamientos,[3] que aun cobran vigencia entre la religión cristiana ya que a diferencia de los otros códigos antiguos tienen una doctrina monoteísta y sirven de fundamento en la moral de los hombres.

La razón de ser de los juristas debe estar basada en valores tales como la responsabilidad, ya que su profesión esta orientada a lo social, lo político y lo humano, para conseguir el fin que no es más que el bien común y la convivencia pacífica entre los ciudadanos.

La ley y las teorías jurídicas nacen a partir de el deseo de modificar o regular una situación existente, para el bien de la sociedad, es por esto que se menciona el Memorial de agravios, como un ejemplo del pensamiento jurídico que condujo a la independencia, este fue un documento analítico y critico por parte de Camilo Torres donde les recuerda a las altas autoridades españolas que los territorios del nuevo mundo está} poblados por españoles americanos (criollos) que en nada se diferencian de los españoles peninsulares, este reclamo era inminente, era la hora de decir que los habitantes del nuevo mundo poseían derechos que eran inherentes de los seres humanos, el trance entre una sociedad regida por el virreinato a la republica de hoy no fue fácil, y en este cambio jugaron un importante papel los legisladores de la época como lo fue Francisco de Paula Santander llamado por Bolívar, el hombre de las leyes, desde allí podemos vislumbrar la importancia de los aportes que hacen los juristas al cambio y a la evolución de la sociedad y en las libertades y autonomía que hoy gozan los colombianos.

Luego de la independencia, la influencia de de Francia al ser el aliado de Colombia para la independencia de España se impone nuevamente sus creencias y su forma de legislar. Otra vez los países suramericanos pierden su idiosincrasia,

Gracias al aparecimiento de destacados personajes que se preocupaban por recuperar nuestra identidad y protagonizaron una nueva era en donde el derecho se posiciono como una de las disciplina con mayor status cultural y social.

Lo anterior hizo entrar en furor instituciones que aportaron al conocimiento que preocuparon por promover la investigación, para lograr profundizar y establecer a nivel cultural lo que era propio de nuestra identidad, se pretendía acabar con las costumbres que habían sido impuestas por el antiguo continente reaplazándola por una cultura propia del mundo occidental.

Por medio de nuevos intérpretes como German Arciniegas y Leopoldo Zea se revelo, que no fueron los conquistadores quienes impusieron su cultura en nuestro continente, que por el contrario fueron los conquistadores quienes se enriquecieron culturalmente con nuestras costumbres y civilización, formas de organización política, la cual fue adoptada por los países Europeos y luego traída nuevamente a países de occidente.

Como consecuencia de la conquista se perdió la identidad propia del nuevo mundo, generando heridas irreparables que escritores y poetas han venido recuperando las verdaderas raíces, como lo hace el escritor Antenor Orrego, y reconocidos poetas como el chileno y latinoamericano Pablo Neruda, quien asume la búsqueda a través de la poesía de la realidad a la cual pertenece, una realidad que es desconocida y despreciada por los latinoamericanos y destaca que vive en un continente que persiste el colonialismo.
[4]

Diversos autores han empezado a estudiar la historia y a buscar el fundamento de la existencia, hasta ahora ha surgido la necesidad de recuperar los valores intrínsecos que fueron distorsionados por los conquistadores hasta caer en el olvido, este interés motivo una liberación de la cultura impuesta por Europa a los Latinoamericanos.

Se presentaron cambios estructurales de orden político y administrativo a nivel Estatal, lo cual modifica las relaciones con los ciudadanos. Tras la Primera Guerra Mundial, Los estados adoptaron en sus constituciones la unión de los derechos individuales y sociales, la positivación de estos derechos cobro importancia a partir de la Segunda Guerra Mundial. Esto dio lugar a la corrección de situaciones de desigualdad estableciendo un Estado al servicio de los ciudadanos. La proclamación de la carta de los derechos del hombre y el ciudadano condujo a la introducción de nuevos derechos, de allí se desprenden un sin numero de derechos fundamentales.

A partir de la constitución de 1991, Se introducen mecanismos de participación ciudadana tales como la tutela, y se garantizan los denominados derechos sociales mediante el reconocimiento en la legislación (trabajo y vivienda dignos, salud, educación y medio ambiente), de esta manera Colombia se consolida como un Estado Social de Derecho, que incluye promover la prosperidad general, garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la constitución y así garantizar la participación de todos en las decisiones que los afectan.

Los estados a nivel global han suscrito una serie de convenios internacionales que garantizan el cumplimiento y el respeto por los derechos Humanos, es así como el Derecho Internacional se consolida y presenta cambios en sus normas y principios.

Es deber colectivo de los Indoamericanos buscar el fundamento de lo que nos distinguió en el pasado con el fin de darle la importancia que le corresponde en materia cultural, social, política, jurídica y humana. En la actualidad aun se conserva la esencia de una identidad cultural impuesta por los extranjeros y por su cultura de dominación. El reto que se debe imponer es liberar a América Latina y poner fin a los lazos culturales que se generaron con la Conquista europea y sumió a todo un continente a la condición de sometidos.

Con el fin de descubrir y mostrar al mundo nuestras raíces, es tarea primordial de los americanos investigar acerca de los antepasados, sus creencias, su forma de vida, sus aportes a la civilización, entre otras características que nos hace auténticos, y dejar avanzar mas lo que sucede hoy con modelos tomados de otras culturas, las cuales nos arrebataron lo mas preciado de una sociedad: sus costumbres, principios y valores. Fuimos sometidos a otros modelos y muchos de los habitantes del continente Americano desconoce de donde vienen, quienes en realidad son los saqueados culturalmente, a quienes les robaron una riqueza incalculable, la cual se debe recuperar porque a pesar de tener unos modelos culturales impuestos, no se puede perder la esencia y mas bien descubrir lo que realmente somos y podemos aplicar a nuestro entorno por poseer características sociales, geográficas, culturales que no se pueden dejar perder.

España pretendió imponer sus leyes en un continente el cual era totalmente diferente en su geografía, su clima, este derecho se caracterizo legislar sobre problemas muy concretos y se trato de resolver cada problema en particular y darle solución individualmente, pretendió una tendencia asimiladora y uniformadora que estructuraba la vida jurídica. Por ende se hacia imposible adoptar tal legislación en los nativos. Finalmente el legislador Español decidió respetar las primitivas costumbres jurídicas siempre que no contrariaran los principios del colonizador y no constituyeran peligro para la soberanía del nuevo Estado
[5]

Al hablar de derecho precolombino es necesario resaltar un hecho que aporto a cultura en América Latina el mestizaje el cual hace *referencia al cruce de Europeos, Africanos e indígenas, realizado a partir de 1492 en la América Hispana. Las numerosas variantes que se produjeron a los largo de todo el continente durante los tres siglos de vida colonial, se conocieron con el nombre de castas*
[6]

El tema ha sido investigado por autores que de gran trascendencia con el fin de buscar en sus orígenes la razón de ser de nuestro continente: Es así como el doctor Otto Morales Benítez define a nuestro país como una consecuencia del mestizaje nuestra historia y evolución están enmarcados en esta perspectiva, como consecuencias de esta dinámica, y por tanto nos caracterizamos por ser mestizos.

De todo lo anterior podemos concluir que a través de la evolución de la humanidad el derecho, representado por juristas y estudiosos del derecho, a jugado un papel de trascendental importancia en cuanto a la lucha por recuperar nuestra propia identidad; los escritores y poetas de los últimos siglos se han unido a esta causa aportando a la historia numerosos estudios que nos demuestran una vez mas la importancia de desentrañar las costumbres de los antepasado. Posteriormente se unieron artistas y políticos con el fin de mostrar esta historia oculta y olvidada.

Después de la aparición de importantes personajes unidos por un mismo fin el derecho obtuvo un estatus a nivel cultural más alto, y se estableció como una de las disciplinas más importantes para la humanidad debido a su afán por interpretar y revelar la verdadera historia del continente.

Las universidades empezaron a trabajar en el campo de lo social y por ende se fue formando una conciencia colectiva de investigación y cobra gran importancia entre la colectividad la necesidad de investigar sobre una propia historia para concluir que la historia del continente americano no surge en 1492 y que por el contrario fue en ese momento histórico que se distorsiono toda una organización política y cultural autentica.

América latina fue enajenada desde la conquista española, perdió su propia identidad, por esta razón fue necesario volver a nuestros orígenes y destacar una idiosincrasia propia.

Como conclusión nos queda desentrañar las costumbres cotidianas que primaban en los tiempos previos a la colonización, y señalar el continente indoamericano con autonomía propia.

Por otro lado las leyes extranjeras nunca lograron mediar la vida de los indoamericanos, por tal razón, en la actualidad expedimos nuestras propias leyes basadas en una realidad social y propia, es imposible aplicar políticas ajenas en continentes donde ya hay establecidas unas normas y costumbres que no se pueden cambiar arbitrariamente.

Por:

MANUELA JARAMILLO SALINAS
VIVIANA GALLEGO RUDAS
JORGE ALEXANDER GALLEGO RUDAS
HECTOR JAIME TREJOS
[1] Panorama mundial del derecho En: http://www.unesco.org Fuente: David J. Shaw., abogado, Utah, Estados Unidos, y Facultad de Derecho de la Universidad de Ottawa, Canadá
[2] Ibid
[3] ibid
[4] Indoamérica en el canto de Neruda En: http://www.mapuche.info/mapuint/azkin040900b.html

[5] http: Dialnet.unirioja.es
[6] http: www.es.encarta.msn.com

domingo, 5 de octubre de 2008

La investigación jurídica y sociojurídica en Colombia: avances, retos y perspectivas.

“Sintiéndose morir, acuden a su memoria toda clase de recuerdos de
su vida pasada. Y entre todos, surge una pregunta que nunca se había formulado. Éste accede, pero tiene que agacharse mucho ya que la edad ha encogido al hombre. ‘¿Qué es lo que quieres?’ Le –pregunta el centinela-. En el estado en que te encuentras, ¿todavía hay algo que te pueda interesar?’ Entonces el hombre pronunció sus últimas palabras:`Todo ser humano aspira a acceder a la ley, entonces, ¿cómo es posible que en tantos años que llevo aquí no haya venido nadie más que haya querido entrar?´ El centinela se da cuenta de que el hombre está a punto de morir, y para que sus débiles oídos puedan escucharle, se inclina sobre él y le grita: ‘Tú eras el único que podía entrar por aquí, ya que esta puerta te está destinada. Ahora ya no soy necesario, me iré y cerraré’ (…) El hombre llega por primera vez ante las puertas de la ley, mientras que el centinela ya estaba allí. Esta sirviendo a la ley que lo emplea. Manifestar dudas sobre su dignidad es lo mismo que dudar de la misma ley (…) la ley no quiere nada de ti. Te toma cuando llegas y te deja cuando te marchas”.
Kafka. El Proceso.
“El ojo que tu ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque te ve”
Antonio Machado
“Engañar tiene su ciencia”
Aterciopelados.
1. La investigación social y sus retos.
La investigación social aplicada se expresa en las políticas públicas o en el desarrollo de tecnologías sociales, en las instituciones y la manera como se instituyen y a la vez moldean el quehacer cotidiano de la gente. Una sociedad que no es capaz de generar el conocimiento sobre sí misma y el saber hacer de sus instituciones está condenada a desaparecer. Pues como lo señala Mary Douglas1 las instituciones constituyen la memoria social, estas son a la vez el sustrato en el que emergen las representaciones colectivas, el sentido del lugar, la pertenencia.
Habría que empezar por señalar que en el tema del conflicto y la convivencia se corre el riesgo de caer en muchos lugares comunes, como el que "los colombianos somos hijos de la cultura de la violencia", o que "la raíz del problema es la intolerancia", que se trata de la herencia española, o de la pervivencia de un estado patrimonialista, o la expresión de una "cultura mafiosa", o la probidad de la naturaleza. Norbert Elías en su ensayo "El
1 Mary Douglas Cómo piensan las instituciones. Alianza Universidad, 1996.
atrincheramiento de los sociólogos en el presente"2, resalta cuatro funciones básicas que toda sociedad de alguna manera debe proveer: a) la provisión del sustento; b) la provisión de la seguridad contra la agresión al interior del grupo o ente grupos; c) la provisión de conocimiento; d) la provisión de mecanismos de autorregulación. Claramente estas cuatro funciones se encuentran entrelazadas unas con otras, y es necesario pensarlas cuando se quiere abordar el tema del desarrollo humano sustentable y la construcción de ciudadanía.
2 Norbert Elías. "El atrincheramiento de los sociólogos en el presente". En , La civilización de los padres y otros ensayos. Editorial UN, Norma editores.
3 Everet Rogers. 1969. Elementos del cambio social en América Latina. Editorial Aldine, Chicago. Donde se refiere en esta perspectiva de la marginalidad entre otras a la experiencia de Candelaria en el Valle del Cauca Oscar Lewis. 1977 La antropología de la pobreza. F.C.E. México.
4Norbert Elías, en un estudio de microsociología demuestra como muchas de las desigualdades que se construyen surgen de este dilema social básica, sobre la base del cual se tiende a devaluar al recién llegado así no exista ninguna diferencia étnica, cultural o económica. "Ensayo teórico sobre las relaciones entre establecidos y marginados", en "La civilización de los padres y otros ensayos" opus cit.
La cambiante urbanización y las posibilidades de ascenso social, en Colombia, han puesto en entredicho aproximaciones teóricas a lo social como las de la marginalidad urbana de los años sesentas o las de la antropología de la pobreza3. La ciudad se presenta en el imaginario popular como la opción de lo diferente, la opción del cambio. Los procesos de moverse hacia la ciudad han estado marcados por acciones colectivas como en el caso del desplazamiento forzado (por motivos políticos o socioeconómicos), así como por opciones racionales individuales. El desplazamiento forzado, las angustias de las familias y sus integrantes para reconstruir sus proyectos de vida, pero así mismo la pervivencia de relaciones de dominación y maltrato entre género y generaciones, nos ponen de nuevo frente al reto de explicar la condición humana y el devenir de las instituciones. De igual manera las decisiones racionales de los individuos, y su elección por la ciudad, la búsqueda del ascenso social, la construcción de proyectos de vida, están ahí. Todo ello de algún modo confronta nuestras instituciones y los procesos de socialización, pero ante todo demanda más conocimiento social.
La función de proveer la seguridad y mecanismos de autorregulación (construcción de ciudadanía) son producto tanto de los avatares del mercado como de la acción de las instituciones, son producto de las viejas prácticas en política (clientelismo) como de las nuevas opciones de participación y expresión ciudadana. Un problema básico de la investigación social es dar cuenta de las relaciones que se dan entre grupos establecidos y los marginados4(recién llegados). Sin duda, este debate está cruzado por los controles sociales en los que se desenvuelven las trayectorias vitales de hombres y mujeres, en especial, el control de instituciones como la escuela y la iglesia, así como aquellas derivadas del orden patriarcal. Entre otros controles y consecuencias tenemos las relacionadas con la obediencia debida de la mujer al varón, la división del trabajo por sexos, las formas diferenciadas según género y generación de acceso al espacio público y al ocio recreativo.
Las posibilidades de ascenso social, de abrirse camino en la ciudad tienen que ver con las estrategias de los grupos subalternos de lograr mayores espacios de participación. De la capacidad de los nuevos grupos de lograr establecer relaciones no conflictivas con los ya establecidos y lograr acceso a su capital social, a su saber hacer urbano, trabajos, desplazamientos, servicios, etc.; de las relaciones con los establecidos depende en buena parte su posibilidad de éxito o fracaso en su adaptación al nuevo entorno sociocultural.
Esto guarda relación con el establecimiento de redes de solidaridad, bien familiares o regionales (compadrazgo y amistad) bien funcionales de trabajo o de acceso a servicios. Para el migrante las posibilidades de ascenso social se asocian a la capacidad de aprovechar e identificar esas redes y ofertas que están en el medio urbano.
Por otra parte, la criminalidad urbana tanto en el país como de alguna manera la que sucede en los centros de consumo orbital, asociada a fenómenos como el enriquecimiento rápido y el cada vez más común fenómeno de la corrupción, plantean nuevos temas de investigación para las ciencias sociales. Alrededor de fenómenos como el desorden urbano, o la crisis medioambiental, o el conflicto se deberían impulsar investigaciones básicas sociales, como podría ser el caso del fenómeno de la adicción. Como lo sugiere Gregory Bateson.
“Parece pues que adaptación y adicción son fenómenos muy estrechamente relacionados. Observemos al pasar que en este período de postguerra todas las naciones que se adaptaron a la guerra dan todavía respuestas de adaptación que lograron en aquel momento y que la entidad superior, el sistema internacional, es aún adicto de la misma manera.
¿Cuántas naciones están haciendo investigaciones sobre los aspectos formales de la adicción? Bien valdría la pena gastar en éstos unos pocos miles de millones, para no hablar de las aplicaciones al campo de la droga y los fenómenos de contaminación ecológica, etcétera”. (Bateson, 1991, 279).
Así como se puede construir socialmente la adicción a un tipo de comida o bebida, también es posible construirla con relación al conflicto, a ciertas maneras de hacer política y ejercer la democracia. Lo que quiero resaltar es la importancia de la investigación social sin más pretensiones que el propiciar el conocimiento básico sobre la sociedad, el género humano, y sus múltiples tramados de relaciones. Que la distinción entre investigación social básica y aplicada se vuelve un tanto inocua si tenemos en cuenta que cualquier tecnología social tendrá como sustrato la cultura. Esto es la manera corriente de ser y comunicarnos, de pensar y actuar, de resolver problemas, de clasificar y vivir en el mundo.
Pero cuál es la lógica de la ciencia, cuáles las reglas del juego, cuál la manera de organizar acciones propias de la investigación en ciencias sociales y humanas. Y cómo se relaciona dicho mundo con el mundo de la política pública y de la acción cotidiana? Esto, naturalmente tiene que ver con las estrategias gnoseológicas que desarrollan los distintos grupos humanos, incluidos aquí naturalmente las diversas comunidades de investigación.
Muchos de los errores que hoy confrontamos son errores epistemológicos, fácilmente confundimos lo denotativo con lo connotativo, nos quedamos atrapados en los hechos, las cosas y perdemos de vista los contextos, los procesos, el sentido. ¿Hasta donde nuestras preguntas de investigación en el tema de convivencia y seguridad ciudadana son pertinentes?¿Qué sentido tiene la investigación jurídica y sociojurídica que se realiza en nuestro medio? Y, hasta dónde éstas no caen en aquel error de tipo tres del que habla Javier Medina para resaltar esa perdida de sentido, como sería el preguntarse por la mejor disposición de las sillas en el Titanic mientras este se hunde. Algo semejante puede ocurrir con las preguntas y las acciones relacionadas con el hecho criminal. Como lo señala Bateson en la siguiente cita:
5Gómez Buendía, Hernando. (compilador) ¿ Para dónde va Colombia? Tercer Mundo Editores, 1999.
Análogamente “juego” y “crimen” son palabras de aproximadamente el mismo tipo lógico que “exploración” . Estos no son nombres de acciones particulares, sino que son nombres de clases de acciones que se clasifican juntas de acuerdo con la visión que el organismo tiene del contexto en que está actuando. En el caso del “juego” los jugadores no entenderán fácilmente que el castigo o la prohibición de las acciones de jugar deben terminar con el “juego”. A menudo los niños reaccionan lanzando la categoría de “juego” alrededor de la acción prohibitiva del adulto a quien invitan a que participe en cierto juego o del cual se burlan por permanecer fuera del juego.
El caso del crimen es más desastroso. “Crimen” no es el nombre de una acción. Lo mismo que “juego”, es el nombre de un conjunto de acciones clasificadas juntas bajo la égida de una visión del contexto en que dichas acciones han de realizarse. En el caso del crimen, por cierto, las acciones se dirigen en parte a las autoridades que prohíben el crimen.
Por supuesto, el castigo de acciones particulares que el policía sorprende no elimina la percepción de contexto que caracteriza la clase de acciones del criminal. Uno no puede hacer que un hombre deje de ser un criminal (sea eso lo que fuere) aplicando castigo a algo que el hace. Y sin embargo continuamos tratando de hacer eso aunque cinco mil años de pruebas muestran que semejante castigo no da resultado”.
G. Bateson, Unidad Unidad Sagrada, Ed. Gedisa página 371.
En estas condiciones los retos de la investigación social son inherentes al propio objeto de indagación, pues se trata de un juego bien peculiar, como diría Alicia al referirse al juego de Croquet con la reina, un juego en el que los investigadores son a la vez parte del juego. Además hemos de recordar que como en todo juego son los jugadores quienes crean y convienen sus propias reglas. Así se puede plantear que el fin de la investigación social es comprender la sociedad, o como otros sugieren se puede asumir que su finalidad más allá de interpretar sea la de transformar la sociedad.
Lo propio del mundo contemporáneo es la incertidumbre, el riesgo y la desigualdad. Nos enfrentamos a recurrentes paradojas de lo incierto/lo real, la contradicción es lo recurrente, el mundo de lo social es a la vez orden/desorden. Enfrentamos situaciones que demandan nuevos conocimientos, así como acciones en términos de las políticas públicas y del accionar de los ciudadanos.
En el caso colombiano varios son los ejercicios de reflexión estratégica que se han ocupado de señalar los principales dilemas sociales que enfrentamos como sociedad. Entre otros cabe señalar, el reto de la gobernabilidad, expresado en una sociedad civil débil y en una debilidad de las instituciones para garantizar la construcción de bienes públicos, el reto de la pobreza y la deuda social, el creciente deterioro del medioambiente producto de la presión sobre los recursos por pobreza, guerra y cultivos ilícitos, la difícil inserción internacional , con deterioro de los pilares que habían sostenido la economía (crisis cafetera, proceso de desindustrialización, desempleo, etc), las dificultades de la integración nacional, las desigualdades regionales y la debilidad de las estrategias para superarlas, precariedad en nuestra capacidad científica y tecnológica5. Pero a la vez nos caracteriza una solidaridad y una creatividad inimaginable. Estamos, hoy, frente al reto de construir caminos de esperanza, la crisis es tanto riesgo como oportunidad, y solamente mediante el conocimiento, solamente mediante la apuesta por el saber incorporado,
6De Sousa Santos, Boaventura; García Villegas, Mauricio (compiladores). El Calidoscopio de las justicias en Colombia. (2 tomos) Siglo del hombre editores, primera edición 2001.Colombia.
7 Angulo, Alejandro; Medina, Javier. Sembrar Colombia: alternativas y semillas del cambio. En: Verso una societá multiculturale: possibili scenari italia e colombia. Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, 2000.
solamente en los aprendizajes sociales, será posible hacer ciertas las posibilidades que tenemos como nación pero ante todo como humanidad.
Colombia decía Boaventura de Sousa Santos6 es un país imponderable: a) La democracia más antigua y estable de América Latina acompañada de los menores grados de autonomía ; b) Estabilidad macroeconómica durante muchos años que termina en la más profunda crisis del modelo productivo; c) Las más viejas y nuevas formas de confrontación del establecimiento (guerrillas y narcotráfico); d) un estado del bienestar en crisis donde no ha habido un estado del bienestar, e) una de las mayores biodiversidades del planeta acompañada de los mayores riesgos medioambientales (pobreza, guerra y narcotráfico).
La Constitución del 91 es una constitución para ángeles indica Ligia Galvis en la presentación del Caleidoscopio. Hemos trabajado con modelos que ocultan y no modelos que abren posibilidades. Como informamos el formalismo de lo jurídico con un ingrediente social. ¿Cómo abordar lo que queda oculto? Este estado híbrido colombiano de constitucionalismo con régimen de excepción permanente demanda explorar una epistemología de la ceguera.
En suma, como lo sugieren Angulo y Medina7, la sociedad colombiana está frente al reto de pasar del círculo vicioso de las relaciones clientelares, la corrupción, la guerra, propias de una sociedad que ha quedado por el momento atrapada en el doble vínculo del conflicto, el afán de la ganancia excluyente y las disputas por los poderes territoriales. Situación que coloca a nuestra sociedad en la necesidad de recuperar esa propiedad propia de las culturas de aprender a aprender y de corregir, para pasar al circulo virtuoso de una sociedad orientada al diálogo, el desarrollo humano, la inclusión, la participación. El reto de construir una sociedad democrática, participativa, incluyente, respetuosa del medioambiente y de la diversidad cultural. En la que sea dable la comprensión y la compasión. En términos de conocimiento el reto se expresa como el reto de los diálogos de saberes, las formas de circulación y uso de los mismos, el reto de qué saberes, quiénes producen, y cómo circulan y se usan por la sociedad y las comunidades.
No obstante todos estos retos no contamos con toda la investigación social, e investigación jurídica y sociojurídica que nos ayude a comprender, explicar y predecir la acción social sus determinantes y consecuencias. Tan solo recientemente se investiga sobre el devenir de nuestras instituciones y sus consecuencias. Sin duda como lo indicara Durkheim si se quiere conocer una sociedad el derecho (la normatividad que dicha sociedad se da) es el mejor instrumento para decodificarla.
En Colombia se han hecho aportes importantes al conocimiento en el ámbito de las ciencias sociales y humanas y se ha logrado consolidar una comunidad de investigadores. Se cuenta hoy con una comunidad de investigadores altamente cualificados que han acumulado experiencia y prestigio, planta de profesores - investigadores de tiempo completo, número importante de investigadores con maestrías y doctorados, vínculos con otras universidades, centros de investigación nacionales e internacionales, presencia regional reconocida. Incidencia en la formación de opinión pública. Aportes concretos a la
8 COLCIENCIAS-MINJUSTICIA-ACAC. Retos de la diversidad e investigación socio-jurídica. Publicaciones ACAC, 1996. página 61.
solución de problemas sociales. Capacidad de gestión interna y externa. Centros de documentación, publicaciones propias y suscripciones a revistas importantes. Pero estas condiciones se encuentran altamente concentrados en Bogotá, Medellín y Cali, y se enfrentan hoy tanto a la necesidad de formar las generaciones de relevo como de sortear y disminuir los desbalances regionales. Esto es particularmente agudo en la investigación jurídica y sociojurídica, como podremos ver en el siguiente aparte.
2. La investigación jurídica y sociojurídica una mirada desde el SNCyT.
Uno de los programas académicos con más tradición en el país es el de derecho, muchos programas de ciencias sociales y humanas nacen emparentados con programas de derecho, este es el caso de los programas de economía en la Universidad Nacional que antes hacían parte de la facultad de derecho, y todavía hoy muchas facultades son facultades de derecho y ciencias humanas. Señalo lo anterior para resaltar la principal debilidad de la investigación jurídica y sociojurídica señalada por Henao, Palacio y Guarín (1996) la separación entre lo jurídico y lo social, la poca comunicación entre las ciencias jurídicas y las ciencias sociales y humanas en la investigación. Naturalmente su recomendación es buscar la interdisciplinariedad, dicen:
“ Sólo puede haber cultura científica cuando existe un grupo que la soporte, la apoye y la desarrolle, es decir, se apropie de ella para llevarla a planos más avanzados. Si es cierto, como hemos tratado de demostrarlo, que la investigación socio-jurídica no es, en nuestros días, una flor que brote en el invernadero del derecho, y más bien es el resultado de los temas y problemas que se investigan en las otras ciencias sociales, o en aquellos grupos que combinan profesionales de diversas disciplinas, será imprescindible hallar los canales para poner en contacto a los profesionales del derecho con tales grupos, en un espíritu interdisciplinario”8.
Pero hay que decirlo, esta es todavía en gran medida una aspiración, mas si consideramos la necesidad de aproximaciones transdisciplinarias en lo social. No obstante, se ha adelantado la investigación en este ámbito de preocupaciones de lo jurídico y lo sociojurídico. Lo que no quiere decir que sea suficiente. Si bien los registros de grupos reconocidos pueden tomarse como parcial, en tanto que hay problemas de socialización con el instrumento informático, si es muy diciente que tan solo 11 de 61 cumplan con las condiciones mínimas de reconocimiento como grupo de investigación, esto es el 18% de los grupos que se presentaron a registro.
Pero la situación se hace más dramática se miramos el cuadro anexo uno que da cuenta de las características de estos once grupos, situados en tres ciudades (Bogotá, Medellín y Popayán) y en seis instituciones universitarias (Externado, Andes, Rosario, Antioquia, Eafit, Cauca). Quisiera resaltar que de estos once grupos tan solo el de Marcela Gutiérrez ha presentado proyectos de investigación
al Programa Nacional de Ciencias Sociales y Humanas, y señalar como son relativamente pocas las propuestas que se someten a buscar cofinanciación en el programa. Lo anterior simplemente nos puede indicar que hay fuentes alternas para la financiación de este tipo de iniciativas, por una parte, y que tal vez no hay mucha investigación en el campo, pero tal vez si mucha jurisprudencia.
En los clásicos de las ciencias sociales Weber, Durkheim, Marshall, Marx aparecen simultáneamente la pregunta por la sociedad y la pregunta por el derecho. No es comprensible la racionalidad de occidente y la emergencia de las instituciones modernas del capitalismo sin la institución de un derecho racional, originado en el derecho romano y el derecho canónico propio de occidente. Pero hoy muchas de las preguntas sobre el derecho quieren ser autosuficientes.
Fue Ciro Angarita - quien hiciera visible el trabajo de la compañera permanente - quien desde el Consejo Nacional del Programa Nacional de Ciencias Sociales y Humanas impulsó la necesidad de un subprograma de investigaciones jurídicas y sociojurídicas, en especial, luego de la Constitución del 91, en un afán por hacer efectivo y accesible a toda la población el estado Social de Derecho. En la misma perspectiva de las reflexiones del ex ministro Jaime Giraldo Angel pregonaba la necesidad de un derecho cercano a las necesidades de la gente y no de una normativa centrada solamente en la razón. Y en esta lógica es que invitamos a reflexionar sobre la pertinencia de las agendas de investigación de los grupos y centros orientados al ámbito de lo jurídico y lo sociojurídico.
En los grupos reconocidos no están todos los grupos, ni se refleja allí la dinámica de actividad de investigación en el campo. Hay importantes trabajos de antropología jurídica, o de sociología e historia del delito que se han adelantado en el país, o grupos que trabajan sobre derechos humanos y derecho internacional humanitario, o sobre criminalidad urbana y sistema carcelario, o en otros casos sobre la resolución alternativa de conflictos y la convivencia ciudadana. Lo que deseo resaltar es como hay investigación en el tema que se hace desde otras disciplinas y en centros de investigación no adscritos a programas de derecho. Lo que resalta con fuerza la necesidad de una mayor comunicación y apertura en la comunidad de ciencias sociales y humanas, una mayor densidad de relaciones entre grupos y centros de investigación que trabajan en temas afines y que son usuarios de sistemas de información comunes, como pueden ser los observatorios del delito promovidos en las grandes ciudades.
Además de la necesidad de fortalecer la red de relaciones entre centros y grupos, se hace necesario repensar las relaciones entre la investigación jurídica y sociojurídica y las políticas públicas. Para lo cual hay un reto, si bien la normatividad, el proyecto de ley es parte del oficio y de la manera como se expresa la política pública, la investigación en el campo no siempre tiene que tener por finalidad el diseño de una nueva ley o norma. Se puede caer como sucede a veces que nos quedemos en el fetichismo de la ley. Hay diversas posibilidades de apertura y relación en el diálogo entre derecho y sociedad. Pero está también la apertura hacia la comunidad de investigadores y en general la comunidad
académica cuando se incorporan al debate público de los resultados y propuestas, o se incorporan a los planes y programas de estudio.
Como lo indique arriba en el país se viene consolidando una comunidad de investigadores en el tema, o en temas afines. Sin embargo, hay que señalar que todavía nos queda mucho camino por recorrer tanto en la generación de conocimiento como en su consumo por quien tiene a su cargo la política pública o la posibilidad de promover procesos de intervención social, así como por la sociedad en su conjunto. Si bien hemos ido consolidando una capacidad nacional de generación de conocimiento persisten los desbalances regionales, y las redes de conocimiento son aún débiles. Se requieren esfuerzos para consolidar la red de usuarios y consumidores de conocimiento.
3. Los aprendizajes y Los nuevos derroteros.
Hemos aprendido que son posibles los esfuerzos colaborativos para proveer el conocimiento que requerimos, hemos aprendido que dicho camino no es sencillo, que demanda la construcción de espacios de concertación y comunicación interinstitucional, no siempre fácil. Hemos aprendido que la política pública debe apoyarse en el conocimiento, pero que éste no se puede esperar como una formula mágica que de una vez por todas cambie aquellos hechos que hoy nos confrontan como sociedad.
También hoy sabemos que no contamos con el conocimiento que demandamos sobre los aspectos que más nos afectan. Que es muy posible que contemos con muchos diagnósticos pero no con el conocimiento básico sobre la sociedad y sus dilemas más profundos, que mucho de lo que se produce sobre el tema puede en cierta forma estar sesgado por explicaciones y estereotipos de cajón, como cuando se afirma que vivimos en “una cultura de la violencia”, o que “la sociedad machista y patriarcal nos tiene como nos tiene”, o “que niño maltratado padre maltratante”, esa búsqueda en las causas originarias o la búsqueda de los culpables que se constituyen en verdaderos estilos gnoseológicos, y que antes que propiciar el conocimiento pueden ser un obstáculo epistemológico para el mismo. Se hace necesario innovar en lo teórico y en lo metodológico en relación con la investigación sobre los temas de la convivencia, el conflicto y la democracia.
Hemos aprendido que el conocimiento es estrategia adaptativa el entorno, que como dijera con ocasión de la presentación de la revista de Ciencias Sociales de la Universidad de Los Andes, Ana María Bejarano, no necesitamos tanto una ciencia social de pasarela como una que nos ayude a comprender quiénes somos, porque nos pasa lo que nos pasa y cómo podemos trabajar en función de lo que queremos ser en tanto sujetos individuales y colectivos. Tenemos el reto frente a nosotros de hacer más densas las redes de conocimiento, como más densas las de usuarios del conocimiento y los nexos mutuos. El problema de la apropiación social de los resultados de la investigación es el de la memoria social, el de las instituciones que median nuestra socialización y nuestros aprendizajes colectivos.
9 Heins von Foerster. Las semillas de la cibernética. Obras escogidas. Edición de Marcel Pakman. Gedisa. 1996
Para Colombia sigue en pie el reto de la construcción de la democracia y de ciudadanía, el reto de construcción de lo social y lo público como una manera de llegar a la construcción del proyecto colectivo de sociedad. No solo se trata de la elaboración de un nuevo pacto social, que garantice la autonomía del sujeto individual y colectivo, que garantice la calidad de vida de los asociados, recupere la legitimidad del estado, sino ante todo, de ganar en densidad social, en el clima de confianza, en participación y cultura política. El reto de la construcción de la paz es ante todo el reto de la construcción de sociedad y de democracia, el reto de recuperar la vitalidad y la expresión de los actores sociales y los movimientos sociales, el reto de construir el adecuado balance entre estado y sociedad civil.
Tenemos el reto de producir y generar el conocimiento que demanda la sociedad. Pero ante todo es necesario adelantar acciones conducentes a obtener cambios en la cultura. Una cultura de la convivencia requiere entrar en redes conversacionales vivas, de diálogo fecundo. Hay avances en el plano del conocimiento, pero no es suficiente, hay avances en el plano de la acción pero tampoco es suficiente. Se hace necesario ponerse en los zapatos del otro, aprender también de los errores ajenos y de los propios.
Quizás uno de los retos más importantes desde la perspectiva del conocimiento es el de revisar el tipo de preguntas que nos estamos haciendo en investigación, deslindar la actividad conducente a la construcción de mecanismos explicativos sobre el conflicto, la convivencia y la democracia. Para salirse al paso a las explicaciones de sentido común, o a las posturas más endopáticas, en un tema tan sensible.
Por último, quiero señalar que hemos aprendido que se hace necesario desplegar la imaginación para fortalecer la actividad de los grupos de investigación social y humana en el país, que definitivamente si hay alguna investigación que sea prioritaria es la que concierne a la propia sociedad. Que como afirmara Heinz von Foerster9 las ciencias duras se ocupan de los problemas blandos las ciencias blandas se ocupan de los problemas duros. Que para comprender la experiencia vivida se hace necesario narrarla y que buena parte de la investigación social persigue poder narrar las vicisitudes de nuestro devenir como individuos, como grupos humanos como nación.

sábado, 4 de octubre de 2008

Carta de un profesor universitario a un estudiante de Derecho

Querido alumno:
Este profesor que lleva muchos años en la cátedra universitaria, que ha enseñado a numerosos alumnos en las universidades de la Capital de la república, en donde se han formado los más eminentes profesionales del Derecho, que tienen la experiencia del ejercicio profesional y la judicatura, quiere hacerte llegar sus ideas acerca de la profesión del derecho, en estos tiempos de decadencia intelectual y de encomio de los conocimientos y prácticas tecnocientíficas que persiguen el goce hedonista y el engreimiento humano.
La vocación jurídica
De vocare o llamar, la vocación es el llamamiento inicial del joven por el orden y la sabiduría jurídica. Los estudios de Derecho llenan las aspiraciones de quien ha sentido una espiritual inclinación por los ideales de la justicia, que se concretan en el duro trajín de la existencia humana. Esta no sería viable si no se apoyaron en la ciencia y praxis de lo justo y lo injusto, en los principios, experiencias, voluntad de servicio y el conocimiento de un buen profesional del Derecho, bien sea académico, doctrinante, juez, magistrado o abogado litigante.
Desde que el joven inicia sus estudios ha de sentir y pensar en la idoneidad psicológica, intelectual y volitiva para desempeñarse como consejero, juez y defensor de los derechos del ser humano, para hacerlos eficaces, cumplidos y satisfactorios con mira a la paz individual y social y a la felicidad de la vida. La misión del profesional del Derecho, en sus diferentes aspectos y categorías, está en la búsqueda del bien del hombre que se consolida en la praxis de la justicia.
La preparación académica
La enseñanza del Derecho debe ser teórico-filosófica, epistemológica sistemática, investigativa, racionalizada, práctica interpretativa, jurisprudencial, doctrinaria y casuística. La preparación universitaria no estriba en el saber hacer cosas para la utilidad sino en estudiar el Derecho para el servicio del hombre en particular y de la sociedad humana en general, que requieren de justicia.
El Derecho no puede concebirse como una técnica investigativa e instrumental, que desconozca su cientificidad normativa e institucional, ya que éste se compone de principios y fuentes, teorías y praxis, análisis e investigación, razones de lógica jurídica, procedimientos, unidad de propósitos, orden y teleoligicidad. El Derecho no tiene por qué encajarse dentro de resultados comprometidos de antemano, ni someterse a los intereses pragmáticos del mercado, ni al deterioro de la cultura universitaria.
La concepción sociológica del Derecho ha hecho de este un acervo estadístico, técnico e investigativo de cosas. Lo jurídico, según se afirma, es un aspecto del problema social que no requiere conocimiento del Derecho. El concepto en boga de que se necesitan profesionales competentes en resolver problemas y aplicar soluciones, para lo cual sólo se requieren operadores sociales y no juristas, jueces y abogados litigantes, está desconociendo la cultura jurídica como patrimonio espiritual de la humanidad.
El derecho es una ciencia sui generis que no merece encasillarse en las ciencias sui generis que no merece encasillarse en las ciencias experimentales, ni guiarse por su metodología, inciertas invenciones y opiniones superficiales, ni menos por la mezcolanza interdisciplinaria que degenera del conocimiento y atenta contra la identidad profesional de jurista.
Los medios tecnológicos en el ejercicio del Derecho
Ni el profesional ni las escuelas de Derecho deben desconocer la tecnología, la informática y los medios electrónicos, que facilitan el ejercicio y la comunicación jurídica, pero sin dejarse llevar de los condicionamientos masivos y de las metodologías desalmadas y puramente materialistas, que pretenden un orden globalizado que desconoce el derecho normativo y lo suplanta por una cambiante y anarquizada moral de la utilidad, la competitividad y la informalidad que niegan la función social del Derecho y exalta los mal llamados Derechos de protección de los bienes intelectuales de e3mpresas, sociedades y personas. Si bien la tecnología es un medio importante para el Derecho, las soluciones de los conflictos de la sociedad y de los seres humanos no se deben dejar al arbitrio de una decisión despersonalizada, electrónica, informal y desjuicializada, que se imponen cada vez que los centros de control económico del mundo ponen en movimiento una idea global o una razón comprometida, a la que la humanidad se siente sometida, sin que haya esperanza de alcanzar la justicia.
El jurista
El jurista es un científico, un teórico y un ético del Derecho a la vez, en cuanto sabe de ciencia, de hermenéutica, de aplicación y decisión jurídica, de los derechos humanos y normativos, de tesis y de la eticidad de los medios y los fines.
El académico, el juez y el abogado litigante con juristas que profesan la ciencia del Derecho y forman la trilogía jurídica en su máxima expresión, en su calidad de doctrinantes, juzgadores y profesionales que defienden la justicia. Ellos poseen la sabiduría jurídica en su origen, sus elementos normativos, psicológicos, sociales, antropológicos y su ontologicidad espiritual.
El jurista es llamado al universo de la juridicidad en la confirmación del destino humano, en la determinación del ser del hombre individual y social y en realidad situacional del orden y la justicia, para el cumplimiento de su misión existencial en esta vida de dificultades. El jurista está en permanente actividad de benefactor de la humanidad, en su significación ontológica, social y comportamental. Maneja múlti9ples teorías (gnoseología jurídica) aplicables a las actitudes, a la imprevisibilidad, racionalidad, multiplicidad de facetas en que se muestra la fenomeniad humana; y extrae el contenido y fondo de los conflictos de la humanidad de toda índole y de las circunstancias que los rodean. El jurista en síntesis es un teorético, un epistemólogo, un praxista y un cultor del Derecho, que investiga, formula hipótesis, cuestiona, valora y experimenta durante su actividad jurídica para lograr la identidad entre lo legal y lo justo.
La desjerarquización del Derecho
En el mundo actual las profesiones liberales se han anarquizado, desjerarquizado y masificado, como consecuencia de la globalización. Ahora se necesitan técnicos de toda clase, personas que sepan resolver de inmediato los problemas de la sociedad, mediante las formas alternativas de solución de conflictos, para lo cual no se necesita del jurista.
La sociedad globalizada y decadente no necesita de pensadores y estudiosos, sino de tramitadores vulgares que den soluciones prontas. En el presente se reniega del proceso jurídico y del jurista, de su intervención para el restablecimiento del Derecho y la defensa de las causas justas. Como la vida, la honra, la dignidad, los bienes, el trabajo y la representación del hombre. Se desconoce la indispensabilidad del profesional del Derecho en la vida de la sociedad; si ignora que el jurista es metódico, conceptuoso de lo abstracto y lo concreto, auténtico visionario de la justicia, que a la par de la vocación ha adquirido los conocimientos en su formación académica y profesional, que mantiene y no pierde con la proliferación, derogación y ambigüedad de las normas jurídicas.
Hoy se quiere convertir al jurista en consejero sindet6erminación ni responsabilidad, especialista en materias que le dan carácter técnico restrictictivo y no profesional, en burócrata o empleado que percibe un salario y obedece a un destino prefijado por el empresario u ordenador de sus intereses.
Las formas alternativas de solución de conflicto, los jueces de paz, las consultorías jurídicas y la oficialización del Derecho
Actualmente se pretende aislar la jurista de los asuntos litigiosos, dizque porque las personas deben resolver sus conflictos directamente, alejados del profesional del Derecho.
Las formas alternativas de solución de conflictos, ensayadas hace más de cinco mil años de existencia, habiendo perdurado en los códigos civiles, laborales, comerciales y administrativos, se presentan como novedades jurídicas. Ahora se las reimplantan al Derecho en calidad de instituciones populares, en las que actúan las partes, en los centros de conciliación y arbitraje de un carácter comercial, es el caso de los contratos de prestación de servicios profesionales o de cualquier otra índole que violan el artículo 53 de la constitución y el artículo… del C.S.T. de la primacía de la realidad sobre la forma, con el fin de no pagar salarios y prestaciones sociales a los trabajadores.
Los jueces de paz, elegidos por votación popular, son personas encargadas de resolver los conflictos de los miembros de la comunidad, que no necesit5an de la ciencia profesional del Derecho. ¡Habrá que ver la actuación de estos jueces intonsos!
Las consultorías jurídicas funcionan en las universidades y en instituciones para orientar y apoderar a personas de escasos recursos, pero que no cumplen el compromiso oportunamente y perjudican a los interesados y el trabajo profesional del abogado, al ser superficiales, incómodas, gratuitas y por aprendices de Derecho.
El Ministerio Público ejerce la función de cumplir la ley y defender a la sociedad. Sin embargo la Defensoría del Pueblo tiene un cuerpo de abogados defensores sometidos a jornadas agotadoras, y que además dejan sin trabajo a los abogados litigantes.
Las funciones notariales se han extendido tanto que ya han asumido muchas atribuciones de los jueces, y que los particulares utilizan sin intervención del tratado en ejercicio.
El sistema acusatorio, últimamente implantado, ha desplazado al abogado litigante y lo ha sustituido por un cuerpo de técnicos de investigación y de abogados sujetos a la producción de resultados.
La dictadura constitucional del Derecho
El actual constitucionalismo considera que la Constitución de un país es el ordenamiento jurídico suficiente para satisfacer los derechos de los ciudadanos; y que por consiguiente las leyes apenas se necesitan para ciertos ordenamientos y reglamentaciones. Son los magistrados de la Corte Constitucional los omnímodos y omniscientes cumplidores de los mandatos constitucionales; lo cual lleva a pensar que estamos bajo la dictadura constitucional de los jueces en cuatro contextos: los principios fundamentales, el control de constitucionalidad, el criterio del “bloque de constitucionalidad” y el derecho de los jueces.
Los derechos fundamentales no precisados en el ordenamiento jurídico pupulan arbitrariamente. Hay también derechos fundamentales derivados, según el preferencial arbitro del juez de tutela. Así se imaginan procedimientos, se revocan sentencias y reconocen derechos individuales que olvidan los derechos de la sociedad y del estado. La corte Constitucional se siente autorizada para decidir subjetivamente, al hacer la revisión de tutela, si el derecho tutelado es fundamental. De esta manera las acciones de tutela y de cumplimiento marginan al abogado litigante.

El control de constitucionalidad tiene una rara interpretación. La declaratoria de inconstitucionalidad puede ser retroactiva, ultractiva o prospectiva en sus efectos; de modo que una ley inconstitucional puede seguir rigiendo hacia el futuro hasta cuando el legislador expida la ley que sustituya, siguiendo la decisión condicionada de la Corte Constitucional, o instaurar efectivamente otros derechos.

El criterio del “Bloque de constitucionalidad” o de integralidad de la Constitución, que consiste en imaginar normas y principios inexistentes en la Carta constitucional, con el objeto de de dinamizar su cumplimiento. Se reforman la Constitución, se derogan las leyes o modifican sus condiciones, sin que intervenga el constituyente, de modo que los magistrados puedan crear parámetros de control, interpretación y aplicación, o se crean normas “conceptuales” que sirven para resolver casos concretos.
Los invasores del Derecho
Mientras en las universidades se disminuyen las materia de enseñanza del derecho, se crean especializaciones, se fomenta la mal llamada investigación y los estudios sociológicos, sicólogos, sociólogos, antropólogos, artistas, periodistas, administradores de empresa y contadores, invaden las funciones jurídicas, volviéndose consejeros, críticos, elaboradores de proyectos que tengan que ver con el Derecho y solucionarlo todo y expertos en elaborar contratos y minutas, sin que posean la preparación y conocimiento jurídico, en estos días en que se reforma el incumplimiento de la ley, y se deja de lado la lógica, la sistemática y los principios normativos de la ciencia jurídica.
Ordenamiento internacional
En aplicación de los principios básicos sobre la Función de los Abogados aprobados por el Octavo Congreso de las Naciones Unidas, realizado en la Habana del 27 de Agosto al 7 de Septiembre de 1990, tendientes a crear condiciones para mantener la justicia los Estados están obligados:
“9. Los gobiernos, las asociaciones profesionales de abogados y las instituciones de enseñanza velarán por que los abogados tengan la debida formación y preparación, y se les inculque la conciencia de los ideales y obligaciones éticas del abogado y de los derechos humanos y libertades fundamentales reconocidos por el ordenamiento jurídico nacional e internacional”.
214. los abogados, al proteger los derechos de sus clientes y defender la causa de la justicia, procurarán apoyar a los derechos humanos y las libertades fundamentales reconocidos por el derecho nacional e internacional, y en todo momento actuarán con libertad y diligencia, de conformidad con la ley y las reglas y normas éticas reconocidas que rigen su profesión”.
“16. Los gobiernos garantizarán que los abogados a) puedan desempeñar todas sus funciones profesionales sin intimidaciones, obstáculos, acosos o interferencias indebidas; b) puedan viajar y comunicarse libremente con sus clientes tanto dentro de su país como ene el exterior; y c) no sufran ni estén expuestos o persecuciones o sanciones administrativas, económicas o de otra índole a raíz de cualquier medida que hayan adoptado de conformidad con las obligaciones, reglas y normas éticas que se reconocen a su profesión”.
“24. Los abogados estarán facultados a constituir asociaciones profesionales autónomas e incorporarse a estas asociaciones, con el propósito de representar sus intereses, promover su constante formación y capacitación, y proteger su integridad profesional. El órgano ejecutivo de las asociaciones pro9fesionales será elegido por sus miembros y ejercerá sus funciones sin injerencias externas”.
“26. La legislación o la profesión jurídica por conducto de sus correspondientes órganos, establecerán códigos de conducta profesional para los abogados, de conformidad con la legislación y las costumbres del país y las reglas y normas internacionales reconocidas”.
“27. Las acusaciones o reclamaciones contra los abogados en relación con su actuación profesional se tramitarán rápida e imparcialmente mediante procedimientos apropiados. Los abogados tendrán derecho a una audiencia justa, incluido el derecho a recibir la asistencia de un abogado de su elección”.
Reglamentación profesional del Derecho
Nuestra profesión debe ser reglamentada sobre los siguientes postulados: el estatuto de la colegiación el registro jurídico único, el tribunal de ética el régimen disciplinario aplicado por los colegios de abogados, el fondo prestacional del abogado litigante para la seguridad social y familiar, el ejercicio profesional, la judicatura, los estudios de Derecho que deben comprender el derecho normativo, investigativo, hermenéutico y jurisprudencial de la conformidad con la naturaleza de esta ciencia. Estas ideas, apreciado estudiante de Derecho, que dan a vuestro entendimiento y discreción, para que sirvan de modelo a una nueva orientación de la más excelsa de las profesiones humanas, que vela por la luminosidad de la justicia y el Derecho. El jurista, académico, juez y abogado deben tener vocación, formación universitaria, experiencia profesional y voluntad de servicio, para que cumplan su alta misión justiciera del destino humano.

miércoles, 1 de octubre de 2008

REFLEXIONES SOCIOLOGICAS A PARTIR DE UN PROYECTO DE INVESTIGACION

MIREMOS A VER SI SOMOS CAPACES DE SUPERAR ESTE CONTENIDO.
Pereira, febrero 2008.

POR: Estudiantes segundo semestre Facultad de derecho de la Fundación Universitaria del Area Andina Jornada nocturna. Sociología jurídica. Construcción colectiva.

Docente: JUAN NORBERTO ZULUAGA OSORIO.

PRESENTACION

Las reflexiones que surgen luego de una lectura juiciosa de una serie de documentos propuestos, para que el abordaje y comprensión de los tema contribuyen a consolidar la propuesta académica y pedagógica del programa. Por lo que este ejercicio desarrollado por estudiantes de segundo semestre y de la cátedra “SOCIOLOGÍA JURÍDICA”, y contando con el acompañamiento del docente, es por lo que se presenta este documento realizado a muchas manos y valga la pena reiterarlo a partir de la construcción de una serie de reflexiones surgidas a partir de los temas que están relacionados con la sociología jurídica.

A pesar de las contradicciones epistemológicas y teóricas que se originaron desde la conceptualización al pretender de afirmar que la sociología y en especial la jurídica, debería ubicarse dentro de las denominadas “ciencias empíricas o ciencias del espíritu” y todo el discurso de la ciencia está enfocado en pretender descubrir la racionalidad del discurso sociológico.

Por lo que elaborar un discurso escrito y con pretensiones de que sea leído, implica no solo hallar una coherencia temática, sino también ideológica, por qué el discurso de las ciencias está diseñado a partir de esas prolongaciones.

El lenguaje de la sociología es universal, multidisciplinario y político. Como se advirtió al inicio este documento, la problemática latinoamericana y mundial, debe ser un campo de discusión de manera permanente, toda vez que mediante un ejercicio reflexivo y desde la formación de los futuros abogados de la Fundación Universitaria del área Andina de Pereira, y en las áreas de Derecho Civil general y personas, sociología jurídica y las a áreas que hacen parte de la fundamentación científica, la reflexión del derecho tiene que ser permanente. “El buen jurista no es ni el filósofo puro ni el mero científico social, ni el crédulo juez que se siente siempre en boca de la ley, sino el que sabe que las normas jurídicas son herramientas imprescindibles que deben ser respetadas, pero también que son ampliamente flexibles y maleables y que se debe, por tanto, justificar con argumentos el uso de las mismas[1].

Es que el derecho cambio, cambio sus dinámicas y realizaciones, sin que en la mayoría de los casos interese el modelo de gobierno y de estado. Esas son las grandes preguntas que se hace la sociología y que pretenden validar su objeto y por qué no su método, como para que tenga un rigor científico en términos de Comte[2]. Hoy en día, coexisten múltiples escenarios de formación, de participación de inserción del hombre en la sociedad, y así como con la epistemología y la filosofía entre ellas la política, son algunos de los elementos que fundamentan la interpretación de los hechos y actos sociales, a partir de las vivencias que se evidencian en su interior y que hacen que la construcción de realidad justifique la validez o no del discurso académico y del discurso científico.

Cuando se piensa en construir un discurso, a partir de las reflexiones primarias de otros, este debe estar mediado entonces, por una serie de relaciones, las cuales le dan coherencia y organización. Y así se leía en un documento denominado: Lección inaugural.[3]. Así será la aventura que reiniciamos hoy. Para unos por primera vez, para los otros como parte de un camino. La historia desde hoy entonces, empezará a tomar otro rumbo.

El derecho, esa palabra que nos causó preocupación y estupor aún desde la creación del programa. Se ve hoy reflejada en una respuesta por parte de los estudiantes, y la expectativa de los docentes. Bienvenidos pues a continuar con su formación como hombres y mujeres de letras. Lo que les está ocurriendo hoy a ustedes, nos pasó a quienes nos hemos formamos como abogados hace ya para algunos muchos y para otros pocos años, y con otro modelo pedagógico histórico y político, resumido por el profesor de la Universidad de los Andes César Rodríguez Garavito[4].

La reconfiguración de los espacios en los que interactúa la sociedad, será el lugar desde donde se generen nuevas propuestas para resistir las avalanchas de los cambios sociales y políticos, que nos están afectando, así como su incidencia en todo el contexto de una América latina pobre y excluida.

Toda sociedad humana para poder subsistir y renovarse, necesita propagar a las nuevas generaciones todo su acervo cultural, sus valores, sus técnicas y sus ideologías. Descubrir los problemas de la sociedad a partir del derecho, es una ardua tarea que nos compromete a todas las personas vinculadas a las disciplinas que hacen parte de las denominadas ciencias sociales.

Las realidades del legislador, sí son las realidades del país y de la comunidad. ¿Será que la comunidad sí está en sintonía con el verdadero espíritu y el interés del legislador y del Gobierno y/o Gobiernos de turno?.

Son interrogantes que a pesar de creer que ya se conocen las respuestas. Estas se van haciendo más difíciles de entender y lo que se demostrará a lo largo del desarrollo de las charlas. Y los interrogantes vuelvo e insisto serán múltiples y cada vez más complejos.

Sí se pretende desde ya que el derecho es la solución a todos los problemas que se dan al interior de la sociedad, de los ciudadanos, de un país y del mundo. Entonces será necesario volver y retomar a los clásicos (Sócrates, Platón y Aristóteles por nombrar los más conocidos). Pero sí somos concientes que la sociedad se construye y reconstruye de manera permanente. Podremos tener la certeza que el camino que se ha escogido es el adecuado.

Por lo que las prácticas cotidianas a partir del ejercicio académico en cada una de las áreas como ya se dijo, y de la confrontación de los consensos. Nos permitirá reconstruir un discurso oral y/o escrito, mediante el cual desde una reflexión teórico práctica en la mayoría de los casos, se pueda tener la capacidad de entender la dificultad de los temas que se relacionan con el Derecho (Derecho civil general y personas, sociología jurídica, hermenéutica jurídica entre otros). Descubrimiento entonces, que ayudará al abordaje del estudio de la realidad de su propio entorno, la ciudad, el país, la región y el mundo, desde una perspectiva globalizada y transnacional como lo exige la fundamentación epistemológica del programa de derecho ofrecido por la Fundación Universitaria del área andina de Pereira.

Los procesos de descubrimiento y de interacción sociopolítica, generados en América latina, realidades y coyunturas sociopolíticas, que más bien que mal han hecho de este continente y de un entorno historiográfico rico en procesos en todos los órdenes.

Ahora bien, no hay que desconocer que Colombia hace parte del mundo globalizado, y las relaciones con sus vecinos mal que bien, han sido elementos para el fomento de su propia cultura, su modernización, su desarrollo económico y su cambio de modelo de administrar justicia.

¿Pero cómo articular esta temática a la línea de investigación denominada “Los métodos alternativos de resolución de conflictos y las justicias alternativas?. Y la justificación sería la siguiente: Es un componente reflexivo, dialógico y estratégico, mediante el cual desde la propuesta de la línea de investigación del programa, y la fundamentación socio humanística de la facultad. Se abordaría este viaje epistémico, desde una perspectiva histórica, las relaciones políticas, económicas y culturales de las sociedad contemporánea, reconociendo las dimensiones del desarrollo y su relación con las competencias ciudadanas, las formas de expresión, las culturas y los grupos humanos.

Un país sin crítica es un país sin razón

Haciendo reflexión también se hace academia, y esta maravillosa oportunidad de escucharnos y leernos. Es un espacio abierto para conocer y analizar las temáticas propuestas como temas de estudio.

En el ámbito regional, y mundial muchos son los cuestionamientos que nos podemos plantear sobre la constitución y configuración de los posibles sujetos de estudio. Podemos comenzar por hacer múltiples cuestionamientos. ¿Cuáles son los problemas que le impiden a la sociedad la efectivización de estos intentos?. Uno de ellos podrá ser la diversidad cultural, la difícil articulación de la realidad interna con las realidades de un mundo globalizado, excluyente y deshumanizado.
Por lo que el abordaje desde diferentes tópicos los problemas del derecho, debe ser en función de dos categorías esenciales: la interdisciplinariedad y la interculturalidad. Por la primera el filósofo y/o investigador (res) debe, a efectos de constituirse en el interlocutor de su propia cultura, escuchar y mezclarse con los discursos provistos por las disciplinas científicas. Y por la segunda debe reconocer la validez y respetabilidad de las racionalidades propias de cada cultura, lo cual constituye también una actitud ética, política y de responsabilidad con su propia historia.

Las culturas son consecuencia de formas particulares de protección de la vida. La búsqueda de modos de supervivencia produce en las sociedades mecanismos de regulación de la relación con el medio ambiente y su contexto y el derecho es un producto cultural y social.

Razón por la cual como una de las estrategias que se proponen para la materia, consistirá en promover la polémica y generar reflexión acerca de los contextos teóricos que se proponen como argumentación dialógica, a fin de entender nuestra realidad política y social, para que a lo largo de las charlas y los encuentros académicos estemos en la posibilidad de mejorar los discursos verbales y escritos, así como nuestra propia capacidad de comprender que no podemos seguir aislados, que desde lo global nos vinculemos de una vez por todas con el mundo, la multiculturalidad y las nuevas tendencias que nos exige el derecho, y de acuerdo a los modelos del nuevo sistema de justicia.

Bienvenidos entonces, La tarea a ardua, y el camino es tortuoso. Como lo son los intrincados caminos por los que deberemos transitar a partir de hoy y desde las complejas e inciertas rutas del derecho.

Pereira, Febrero de 2008


JUAN NORBERTO ZULUAGA OSORIO
Profesor
[1] RODRÍGUEZ GARAVITO, Cesar. Enseñanza del derecho, noviembre 6 de 2007 En: www. Cesar Rodríguez. net.

[2] No hay que olvidar que el enciclopedismo y la ilustración, establecieron unas dinámicas sociales que dieron surgimiento a un descontento social, que la historia ha reconocido como la revolución francesa y son estos aires de cambio los que permitieron la creación de la sociología como una ciencia, con su método muy definido.
[3] Presentado y leído a los estudiantes del segundo semestre de 2007, pertenecientes a la facultad de
derecho de la fundación, como una especie de acercamiento hacia estos temas.
[4] http://www.cesarrodriguez/. Net. Página en la que encontré este excelente documento, que nos sirve de sustento para intentar escribir algunas reflexiones, sobre el ejercicio de la docencia.